Chubut. Informe del CONICET confirma los riesgos de la megaminería

A pesar de ser reprobado por la gran mayoría de la ciudadanía, el gobernador Mariano Arcioni insiste en avanzar con el proyecto de zonificación minera que permite la explotación minera a cielo abierto. Un informe del CONICET alertó sobre la “vulnerabilidad de un recurso tan valioso como el agua”, en un escenario que se presenta cada vez más tenso. Por el otro lado, asoma el Colegio Argentino de Ingenieros en Minas y el conflicto crece en medio de una disputa por la soberanía de los bienes comunes.

Un informe elaborado por la Mesa de Coordinación Técnica sobre Zonificación Minera del CCT CONICET-CENPAT determinó, entre otras cosas, que la práctica minera en la zona de la meseta de Chubut implicaría un gran riesgo, ya que “esta actividad aumenta las probabilidades de contaminación del agua superficial, subterránea y de los suelos”. Asimismo, el documento recalcó la necesidad de recuperar las nociones de sustentabilidad, equidad e impacto ambiental a la hora de elaborar proyectos de esta índole.

Este estudio es presentado en medio del conflicto que mantiene en vilo a la provincia de Chubut, cuyos ciudadanos y asambleas se oponen al proyecto de zonificación minera que permite la explotación de la meseta provincial en la región de Gastre y Telsen. Arcioni buscó impulsar la megaminería en reiteradas oportunidades, y el lobby comenzó a presionar en distintos sectores de la política provincial a los fines de aprobar el proyecto.

El informe indica, además, que la provincia “presenta un clima árido a semiárido donde el agua es un recurso escaso”. Además, señaló que “el cambio climático aumentó la frecuencia e intensidad de las precipitaciones extremas que se acentuaron en el futuro”. A su vez, informó que “en veranos secos, cuando la disponibilidad de agua es menor y la demanda agrícola y urbana en el VIRCh es mayor, se utiliza entre el 73% t el 83% del caudal disponible”. Este planteo está orientado a explicar cuál es la crisis hídrica que afecta a la provincia, y cuál es el potencial peligro que acecha al Río Chubut, en caso de que el proyecto entre en funcionamiento.

Entre una de sus conclusiones, los investigadores aseguran que “en este contexto, la megaminería representa un escenario de amenaza frente a un sistema ambiental vulnerable, que toma relevancia cuando se trata de una provincia con recursos hídricos superficiales escasos”. En este contexto, el Río Chubut corre un gran riesgo en caso de aplicarse la megaminería, no sólo por los derrames posibles producto de la propia actividad, sino también por su eventual desertificación.

“La megaminería representa un escenario de amenaza frente a un sistema ambiental vulnerable, que toma especial relevancia cuando se trata de una provincia con recursos hídricos escasos”

Es por ello que el informe detalló la necesidad del “manejo y la gestión equitativa de un recurso tan valioso como el agua, en contextos de cambio climático, desertificación, expansión de actividades y aumento de la población, deben estar acompañados por estudios transdisciplinarios”. En suma, las miradas interdisciplinarias permiten incorporar una visión holística de las problemáticas sociales. En ese sentido, explicaron que “es necesario procurar superar la fragmentación y compartimentalización e incorporar la incertidumbre como intrínseca tendiendo a modelos de manejo adaptativos”.

Por otro lado, Trabajadorxs de la Ciencia, la Educación y la Salud de Chubut emitieron una carta abierta al “Gobierno de Chubut, al Gobierno nacional y a la Dirigencia política en General”, en donde denunció que “la expresión “minería sustentable” es falaz, ya que tal calificación no puede aplicarse a una actividad que utiliza explosivos para detonar millones de toneladas de tierra, emplea químicos contaminantes, demanda millones de litros de agua potable, contamina el aire, provoca cambios irreversibles en el ecosistema y en la sociedad, y se desarrolla hasta agotar los minerales que busca”

Lobby y extractivismo

Las asambleas han dejado en claro que no quieren políticas ni proyectos extractivistas en el territorio, y que el agua es de todos. Este mensaje, tan claro y tan fuerte, parece ser ignorado por los representantes gubernamentales de la provincia, que lejos de oír las demandas ciudadanas, entretejen estrategias con sectores privados para fomentar un proyecto altamente perjudicial, y propiamente extractivo.

Hay alternativas, pero parece no haber predisposición. La Iniciativa Popular propone una minería sustentable con mirada hacia la conservación del suelo y de los bienes comunes, y sobre todo, una mirada puesta sobre la soberanía territorial. Pero este fue enviado a tratar a cuatro comisiones, mientras que el proyecto de Zonificación fue solo a una, a la de Recursos Naturales, presidida por Carlos Eliceche, quien en el 2013 intentó avanzar con el Proyecto Navidad.

En tal sentido, varios fueron los escenarios de presión. En su momento, la diputada Lloyd Jones expresó que “vayan a pedirle a los diputados que votan a favor de la minería, a ellos les pagaron 10 millones de pesos y les dan unos contratos para sus militantes”. Por otro lado, el legislador del bloque PRO, Sebastián López, apareció en un vídeo ofreciendo “rosca y contactos políticos” a cambio de protección mediática, cuidado de imagen pública y apoyo en las campañas electorales. En sus palabras, el funcionario solicitó “100 lucas” para incentivar la votación a favor del proyecto minero en la meseta patagónica.

Zulema Andén, diputada provincial, dijo a una radio provincial que “el pueblo está de pie pero hay plata para comprar voluntad”. Se hizo público otro audio, también, de un gerente de una de las empresas mineras, en donde menciona que hay que “presionar a los dirigentes radicales para que apoyen la entrada de la gran minería”.

A pesar de las efervescentes movilizaciones en toda la provincia, el Gobierno Provincial logró el apoyo del Poder Ejecutivo Nacional y avanzó durante las últimas semanas con un posible llamado a sesiones extraordinarias, donde se aprobaría el proyecto de zonificación. Sin embargo, y gracias a la presión de las organizaciones y de la comunidad, ni la comisión emitió dictamen, ni se llamaron a sesiones extraordinarias. Un gran triunfo cuyos reclamos son respaldados por múltiples informes acerca de la peligrosidad del avance del proyecto.

Por otra parte. el Colegio Argentino de Ingenieros de Minas (CADIM) presentó un comunicado firmado por su presidente, Francisco Almenzar, en el que definieron al informe como un “panfleto ideológico”. En este sentido, “no hay una sola explicación técnica referida al proceso minero; sólo se aprecia una fuerte inclinación ideológica”.

En este contexto también se denunció la circulación de fake-news, publinotas y actividad de trolls en redes sociales, argumentando a favor de la megaminería. En este caso, la Doctrina del Shock es la herramienta del poder minero para avanzar contra los sectores sociales, quienes se han mantenido en estado de protesta durante este último periodo.

En búsqueda de tergiversar la información, la presión de los entes privados cada vez es más fuerte, y al parecer los sectores gubernamentales cada vez más endebles. El pueblo ha dicho “No es No”. Basta de megaminería en Chubut, el agua vale más que el oro. Consignas más que claras para un mercado cada vez más oscuro.


Fuente: radiografica

Por Juan Patricio Méndez *

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